Recuerdo, todavía y con mucho amor, las sensaciones que sentí el día en que descubrí por primera vez qué era el diagrama lunar, cómo se usaba y qué cosas podía desvelarme sobre mi cuerpo, sobre mi ciclo y sobre mi misma.

Recuerdo, también, como toda esa información apreció en mi vida en el momento justo y perfecto, en la etapa en la que yo apenas había empezado a descubrir que existía otra forma de entender mi propio ser y mi propia existencia, una forma que lograría conectarme de forma mágica conmigo misma como nunca antes lo había hecho. 

Hasta ese momento, en el que muchas cosas mágicas empezaron a despertar dentro de mí, yo había vivido pasando por alto muchos, muchísimos aspectos esenciales en mi vida. Entre ellos estaba el de descubrir que podía conectarme con mi poder personal, con mi poder interior, y con mi propia existencia como un ser espiritual, así como también con mi cuerpo y con las sensaciones que existen dentro de él, sensaciones que hoy en día me permiten saber qué energía estoy emitiendo y de qué forma la estoy recibiendo en mi vida. Pero en aquél momento, y hasta entonces, yo no había aprendido a escucharme a mi misma. 

Ni siquiera sabía que, muy dentro de mi, residía el maravilloso poder de descubrirme, de conocerme y de amarme en mi totalidad. Pero algo cambió en un momento de mi vida, y tengo muy presente que lo hizo para descubrirme que existía un mágico y maravilloso camino que me llevaría hacia la aceptación y el amor propio. 

Una noche, cuando yo apenas empezaba a tomar contacto con el ámbito espiritual, llegó ante mí, desde la página web de Mujer Cíclica, podéis visitarla haciendo clic encima, un gran descubrimiento que daría inicio a muchas otras cosas en mi vida; un artículo que hablaba sobre la conexión de las mujeres con la luna, con sus ciclos, con sus fases y con su energía. 

Recuerdo que, por primera vez en mi vida, leí aquél artículo con una inmensa aceptación y admiración, y con atención plena en el momento que estaba viviendo. Al finalizar su lectura, encontré lo que Sophia, la autora de la web, apodaba como <>, y fue entonces, casi sin ser consciente de ello, cuando empezó para mi un camino especial y mágico que me llevaría muy lejos en cuanto a espiritualidad; el camino de descubrimiento de mi propia feminidad, de mi «yo mujer», de la feminidad que yo llevaba dentro y a la que siempre había pasado por alto, e incluso, en ocasiones, había mandado callar.  

Recuerdo que leí e investigué todo lo que en ese justo momento sentía que necesitaba saber, y todo fue llegando a mi vida en el instante adecuado. Descubrí la luna, sus ciclos, sus fases, la influencia que estas ejercen en nuestros ciclos menstruales, y, en especial, descubrí el diagrama lunar como un método para conocerme mejor a mi misma y medir así mi mágica relación con la luna.

Descubrí muchas, muchas cosas maravillosas en el comienzo de este camino de auto-conocimiento y aceptación, pero hubo una que destacó por encima de todas las demás; el descubrimiento de mi ciclo menstrual como un proceso natural y maravilloso lleno de espiritualidad, poder personal y amor. Y fue entonces cuando, por primera vez en mi vida, empecé el camino hacia la verdadera reconciliación con mi feminidad. 

Ante de empezar a relatar cómo surgió en mí el cambio de entendimiento de mi ciclo menstrual y cómo, con plena consciencia, decidí aprender a conectarme con él de forma espiritual, quiero aclarar aquí que, como en todos mis artículos, esta es simplemente una forma única y personal de entenderme a mi misma, y de conectarme espiritualmente con los procesos naturales que tienen lugar dentro de mí. Por eso, quiero hacerte saber que no es necesario que te sientas identificado/a con ella, incluso es posible que no compartas mi forma de entender nuestros ciclos menstruales, y eso no tiene porque ser negativo en ningún aspecto. Considero que, en tanto que somos personas distintas y individuales, y la espiritualidad es algo sujeto a cada uno de nosotros y a cada forma propia de entenderla y practicarla, cada uno de nosotros debe buscar su propia manera de encontrarse, de descubrirse y de entenderse. Y es ahí es donde reside verdaderamente la magia; en encontrar, creando nuestra propia forma de hacerlo, la mejor manera de entendernos, de conectarnos y de amarnos a nosotros mismos como seres únicos, especiales y maravillosos.

Es por eso que, en este pequeño artículo de mi espacio personal, nunca con pretensiones técnicas, encontrarás relatada mi experiencia, mi propio descubrimiento de mi parte espiritual femenina, mi conexión con el mágico diagrama lunar y las cosas que he descubierto con él, siempre desde una visión personal y única. 

Ahora sí, si quieres quedarte conmigo, aquí va mi experiencia:

 

UNA CONEXIÓN ESPIRITUAL CON MI CICLO MENSTRUAL

Recuerdo como, hasta hace poco tiempo, mi ciclo menstrual se presentaba en mi vida como algo impuesto, como algo incómodo y verdaderamente molesto. Entendía y sentía mi menstruación como algo que «debía soportar» durante unos días, siempre en contra de mi voluntad, porque «así funcionaba mi cuerpo». Recuerdo incluso que, en ocasiones, y aunque reconozco que nunca me gustó demasiado hacerlo, decidía tomar ciertos medicamentos con el objetivo de tapar y evadir los síntomas que se presentaban en mi cuerpo durante los días de mi periodo, pues eran para mí, realmente, una gran incomodidad que quería eliminar cuanto antes de mis días.

Sumado a mi forma de ver y entender mi menstruación y a los medicamentos que en ocasiones tomaba para evadir los síntomas, desde hacía algunos años también tomaba anticonceptivos orales recomendadas por mi ginecóloga con el fin de regular mis ciclos y minimizar las sensaciones dolorosas, aunque no recuerdo haber tenido nunca menstruaciones dolorosas, abundantes o molestas. De todas formas, y aunque nunca me acabó de gustar la idea de ingerir medicamentos; <>. Ahora entiendo que lo cómodo, para mí, era realmente cerrar los ojos y no ver. 

A raíz del principio de mi cambio mental y espiritual, empecé a sentir la necesidad de cuestionarme a mi misma la forma en que estaba entendiendo y tratando a mi cuerpo en relación con mi menstruación y mis ciclos. 

Durante unas semanas fue apareciendo en mi vida información muy valiosa sobre el ciclo menstrual, sobre sus ciclos, sus fases y la conexión que este guarda con nuestra parte femenina, y fue entonces cuando, en medio de todas aquellas nuevas cosas que llegaban a mi como por arte de magia, me topé maravillosamente con Mujer Cíclica.

Descubrí con ella el ciclo lunar y sus fases, así como la energía que reina en cada una de ellas. Entendí la conexión que guarda la luna con nosotras y la forma en que influye en nuestros ciclos, y, en especial, encontré el mágico diagrama lunar como método para conocerme más a mi misma y a mi feminidad. Y fue entonces, y de esta forma, cuando obtuve la respuesta que llevaba algún tiempo buscando; <<no, no estaba tratando de forma correcta a mi cuerpo, ni estaba trabajando para entenderme y escucharme desde la aceptación, simplemente estaba auto-convenciéndome de que mis ciclos eran algo que «me había tocado vivir » y que debía pasar por mi vida de la forma más cómoda posible>>.

A partir de ese momento, y con especial atención plena a todo lo que empezaba a vivir y experimentar, empecé a buscar una nueva forma de entender mi feminidad, de conectarme con ella como un proceso especial y único que tenía lugar dentro de mí. Quería aceptarla, descubrirla y conocerla, pues empezaba a sentir que esa era una parte muy especial e importante de mi misma. 
Recuerdo que investigué en libros, leí todo tipo de artículos técnicos sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo en relación con los ciclos menstruales, y empecé, poco a poco, a sentir que ellos formaban parte de mí. Empecé a verlos y entenderlos, respaldada por información que previamiante había guardado, como algo muy mío, como algo mágico y, ciertamente, espiritual. 

Durante unas semanas, decidí apuntar en una libreta todo lo que iba descubriendo con el objetivo de conectarme más con cada nuevo descubrimiento. Tomé la decisión de eliminar de mi vida todos los medicamentos que hasta entonces habían tapado los síntomas naturales de mi cuerpo, pues quería ser consciente de todo el proceso a medida que observaba todas las cosas que ocurrían en él. Quería naturalidad, y así fue como empecé un camino en el que hoy sigo investigando, descubriendo, aprendiendo, aceptando y trabajando por mejorar, y como aprendí a sentir y a escuchar mi propio cuerpo. 

 

CICLO MENSTRUAL Y CICLO LUNAR 

Como relaté anteriormente en un artículo, «Ciclo lunar; conectando con mi yo mujer», puedes leerlo aquí y conocer el ciclo lunar, sus fases y como éste se relaciona con nuestro ciclo menstrual, la luna ejerce una poderosa y mágica energía sobre nuestros ciclos menstruales, por lo que mantiene una fuerte relación con todas nosotras. Nuestras fases menstruales, dentro de cada uno de nuestros ciclos; la fase menstrual, la fase folicular, la fase ovulatoria y la fase lútea, se relacionan totalmente con las fases de cada ciclo lunar; luna nueva, luna creciente, luna llena y luna menguante. 

La luna rige nuestros ciclos, y nos influye con la energía que reside en cada una de sus fases, por lo que también rige nuestras emociones, sensaciones y sentimientos. Y es aquí cuando aparece el maravilloso diagrama lunar como un método para conocernos mejor a nosotras mismas y a nuestros ciclos, y ser conscientes de la influencia que ejerce la luna en nosotras. 

Es por eso que, a continuación, quiero explicar qué es un diagrama lunar, cómo se usa y cuál ha sido mi experiencia con él. Deseo que os inspire y os anime a experimentar este bonito método de auto-conocimiento. Aquí va: 

 

LA ESENCIA DEL DIAGRAMA LUNAR 

Un diagrama lunar es un registro gráfico, de forma circular, que sirve como diario para anotar las sensaciones y emociones, tanto físicas como psíquicas, que vamos experimentando durante nuestro ciclo menstrual en relación a la fase en la que se encuentra la luna, es decir; consiste en registrar todo lo que nos ocurre de forma interna con el objetivo de que, a medida que avance el tiempo, tengamos un registro de información completo sobre nosotras mismas y podamos identificar cómo nos sentimos en cada fase de nuestro ciclo menstrual, atendiendo siempre a la fase lunar en la que nos encontramos.

El diagrama lunar mensual se inicia con el primer día de periodo, es decir, el primer día de sangrado. Teniendo en cuenta en qué fase se encuentra la luna en nuestro primer día de sangrado, y buscando la casilla que corresponda, anotaremos, fuera de las casillas exteriores, la fecha del inicio de nuestro ciclo (el día 10 de abril, por ejemplo), e iremos rellenando todas las casillas con los siguientes días hasta llegar a la última.

En la rueda de casillas exteriores, una vez anotados todos los días de nuestro ciclo, registraremos las sensaciones y emociones de cada día, tanto físicas como psíquicas.

Por último, y de forma opcional, podemos utilizar la rueda de casillas interiores para pintarlas a diario de un color que nos atraiga y nos haga sentir conectadas en ese mismo momento, y observar así, una vez registrado todo el ciclo, qué colores predominan en nuestras emociones y cómo éstas están relacionadas con tonalidades concretas.  

A continuación, anoto algunos ejemplos de sensaciones y puntos físicos, emocionales y espirituales que podemos anotar en nuestro diagrama según lo que estemos sintiendo en nuestro interior:

Físicas

– Cansancio y necesidad de dormir 

– Dolor o molestia en la zona ovárica 

– Nivel de actividad física alta / baja

– Necesidad de descansar más / menos 

– Flujo vaginal; elástico, cremoso, escaso…

– Sangrado; abundante, escaso, rojo, marrón…

– Sensibilidad en pechos más / menos

– Dolores de cabeza o migrañas

Emocionales

– Sensible frente a lo ajeno, necesidad de aprobación / fuerte, auto-confiada 

– Inspirada, creativa

– Amorosa conmigo misma y con los demás 

– Agobiada e impaciente / paciente y serena

– Contenta con lo que haces / descontenta y con necesidad de cambiar cosas 

– Necesidad de llorar / energía emocional baja

– Sensación de estar perdida / sentimientos positivos y alegres

– Enérgica y motivada 

Espirituales

– Intuitiva / no intuitiva

– Conectada con mi espiritualidad / no conectada

– Necesidad de descubrir más mi espiritualidad (leer libros, escribir, descubrir imágenes…)

– Necesidad de meditar / no conexión con la meditación

– Más perceptiva a tu interior / conectada contigo misma

– Neutral y distraída 

– Sensación de no conexión contigo misma 

– Conectada con la luna y sus fases

Después de esta pequeña lista de ejemplos, y antes de seguir, quiero aclarar aquí que este es solo un ejemplo de algunas sensaciones y emociones físicas y psíquicas que puedes registrar en tu diagrama lunar. Aún y así, y como siempre digo, cada persona es única y especial, por lo que tu diagrama y las sensaciones y emociones que registres en él pueden ser muy diferentes a las de esta pequeña lista.

Por eso, invierte tiempo en buscarte, en descubrirte, experimenta cómo te sientes, y atiende siempre a tu persona, a tu ser, como una parte individual y maravillosa de ti mismo.

En relación a mi experiencia con el diagrama lunar, y después de algunos meses de registro diario, decir que esta ha sido una mágica puerta para descubrir una gran parte esencial de mi ser; mi espiritualidad femenina. Mediante la comparación de varios registros mensuales, o lo que es lo mismo, varios diagramas lunares, he podido conocer cómo me siento generalmente en cada fase de mi ciclo según la fase en la que se encuentra la luna. He descubierto que la fase en la que más conectada, intuitiva, espiritual y especial me siento es en la fase de luna llena, así como que cuando entramos en la fase de luna menguante, siento mucho más baja mi energía, menos conectada conmigo misma, pues cuando la luna empieza a menguar es tiempo de liberar y deshacerse de aquello que deseamos alejar de nuestra experiencia.

He descubierto también el ritmo que sigue mi ciclo menstrual en relación con el ciclo lunar; ovulo en fase de luna creciente, que explicaría el hecho de sentirme mucho más conectada y creativa en esa fase lunar en especial. 

Es por eso, y por mucho, mucho más que, para mí, el diagrama lunar se ha convertido en un método que me ayuda a tomar conciencia de que soy cíclica, cambiante, y que experimento distintos estados internos, siempre regidos por la energía de la luna, que quiero seguir aprendiendo a aceptar y amar.

Es una maravillosa forma de auto-conocimiento, de descubrimiento de mi propia parte femenina, de mi «yo mujer», así como una mágica manera de escuchar las sensaciones que crea mi cuerpo y de entenderme, de conectarme conmigo misma y de aprender a aceptar mis variaciones internas con el mayor amor posible.

Es sentirme conectada con cada una de las fases naturales que tienen lugar dentro de mi, y aceptarlas como algo especial, único, personal y espiritual, muy espiritual. Porque esta soy yo, y tú, y también todas, y conocerse y dedicarse tiempo y espacio a una misma siempre resulta algo maravilloso, mágico y especial. 

Antes de terminar con la recomendación de algunas lecturas relacionadas, quiero decirte que no te fuerces, ni te obligues a seguir algo solo porque lo hayas leído en este artículo. Me gusta creer que todo, absolutamente todo en nuestras vidas, tiene un momento perfecto, justo e idóneo, y es así como todas las cosas llegan a nosotros, y como todo lo que necesitamos saber aparece como por sorpresa en nuestra vida cuando debe hacerlo. Tal vez este artículo llegue a ti en el instante correcto, tal vez decidas poner en práctica algunas de las cosas aquí leídas, o tal vez esta información pase de largo por tu vida para retomarla más adelante, en otro momento. Sea como sea, todo está bien si así lo sientes.

LIBROS MÁGICOS RELACIONADOS

Para finalizar este artículo, me apetecía mucho compartir aquí algunos de los mejores libros, siempre desde una visión personal, que abarcan de lleno el ámbito de la espiritualidad femenina, la parte mujer de todas nosotras y la magia y el poder que hay en ella. Deseo que os inspiren tanto como a mí.

LUNA ROJA – Miranda Gray

LAS CUATRO DIOSAS DE LA MUJER – Miranda Gray

MUJERES QUE CORREN CON LOBOS – Clarissa Pinkola Estés

Deseo que os guste mucho.

Gracias por leerme.

¡Feliz día!

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